Entre estas montañas de la precordillera de los Andes se encuentra El Tránsito, pueblo de unos 1500 habitantes y centro del Valle del mismo nombre. Aquí hace 10 años tenemos las Misioneras de JMJ una presencia misionera itinerante, desde aquí nos movemos hacía otros poblados.
Esta es la "quebrada de la Plaza" su belleza y majestuosidad encierra a la vez peligro. Una tormenta tropical, no usual en esta zona , pero activada por el invierno boliviano y acentuada por el calor del agua del Océano Pacífico hace que se formen aluviones en altura, los cuales bajan en forma local como un psunami de barro, piedras, agua y todo lo que encuentra en su camino provocando destrucción, muerte y DESOLACION.
Así quedó el pueblo del Tránsito: arrasó con todo el centro y casco antiguo: DESTRUIDO y lleno de barro espeso, mal oliente, con una altura de metro y medio a dos metros o más en algunos lugares. Murió un abuelito del impacto, los otros los pudieron salvar los cuidadores... La Iglesia igualmente quedó llena de barro...
Nuestra casa, patio y huerto quedó así, No pudimos entrar en una semana, hasta que las máquinas sacaron el barro central, arrancó puertas, rompió cerrojos...
La casa de nuestros vecinos quedó totalmente enterrada en barro, los muebles y sus cosas tuvieron que tirarlas por inservibles...
Lo primero que hicimos fué visitar a los albergados, por suerte no nos pilló en casa a nosotras. Después en la zona cero medio pegados repartir agua en la población "Villa Prat" que en este sector no se llenaron las casas de barro, si la calle y sus patios, estaban sitiados sin agua y sin luz
Comienzan las máquinas a quitar el barro y ya nos pudimos acercar más a las viviendas que las familias comenzaban a sacar barro con pala, picota y carretilla para que las máquinas se lo llevaran. Había una necesidad muy grande de poder contar, expresar emociones. La presencia y un abrazo junto a la escucha era la misión del momento.
Nuestra sala de catequesis se nos vino abajo, al quitar el barro se desplomó, como así lo hizo el pozo séptico.
...Y comenzamos a limpiar la Iglesia, primero con máquinas. El impacto había amontonado al final o principio? todas las bancas y el Cristo crucificado, todo estaba envuelto en barro. NUESTRO CRISTO EMBARRADO, COMO NOSOTROS...Y Dios se encarnó....y habita entre nosotros/as.
...Y comenzamos la limpieza de la Iglesia, fue todo un proceso, primero con palas, después limpieza de bancas y por fin nos conseguimos una hidrolabadora.
Aquí ya pudimos ayudadas por las máquinas entrar a nuestra casa, salones y habitaciones de la Iglesia.
Muchos nos han ayudado a sacar barro, pero queda mucho que limpiar, arreglar, componer y construir....
La Iglesia de Chile está iniciando un proceso de discernimiento, las Misioneras de JMJ estamos trabajando y colaborando tanto a nivel nacional como local en las parroquias.
Nuestra Parroquia de San José Obrero desde su área de pastoral social _ MIGRANTES preparó una cena de integración y fraternidad: algunas(os migrantes de nuestro entorno y los coordinadores de las Capillas
Hna Claudia y Otí son las personas que se relacionan directamente con ellos, aquí animándoles a sentarse a la mesa
Los niños se integran rápidamente entre ellos y nosotros, "jugaron como niños"
El día de Navidad en nuestra Comunidad de Vallenar, Invitamos a dos mujeres que ese día estaban solas, a almorzar con nosotras. Luego llegó el marido de una de ellas que se integró. También el P. Miguel, nuestro párroco.
Nuestro patio de Vallenar se llenó de colorido, belleza y admiración ante las rosas que florecian en nuestros rosales. Como regalo de Año Nuevo ofrecemos este vídeo...
LA DESIGUALDAD DE UN PUEBLO Lo que está pasando en Chile, es consecuencia de una injusticia institucionalizada y una desigualdad que atraviesa la vida de la mayoría del pueblo de Chile:
Solo le pido a Dios, que el dolor me me sea indiferente
“¡Vengan, subamos a la montaña del Señor, a la Casa del Dios de Jacob!
Él nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas” Porque de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalen, la palabra del Señor. Él será juez entre las naciones y árbitro de pueblos numerosos.
Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán más para la guerra.
¡Ven, casa de Jacob, caminemos a la luz del Señor! Is2, 1-5
Los Asociados de Caldera hacen su compromiso como Asociados de la Familia Misionera de Jesús, María y José en la Parroquia de Caldera el día 3 de noviembre 2019
Firmando su compromiso en el altar y recibiendo la bendición para poder cumplir bien este compromiso
Se presenta el grupo de Asociados junto a su acompañante en la formación Hna. Claudia
Acompañados por las hermanas Misioneras y Hna. Luz como Superiora General que nos visitaba en estos días y los grupos de Asociados de Vallenar y Huasco.
La mesa está preparada para todos
la familia Misionera de JMJ en la cocina, el servicio nota importante