domingo, septiembre 10, 2017

PASCUA DE HNA. CONSUELO NIETO GARCÍA. RETAZOS DE SU BIOGRAFIA

  Pascua de Hna. Consuelo Nieto García, 
                                     Misionera de Jesús María y José

Consuelo Nieto García nació el 9 de mayo de 1933 en Madrid – España. En la actualidad tenía 84 años. Hija de Don Celestino y de la Sra. Consuelo, la tercera y más pequeña hija de la familia.

Se preparó profesionalmente  y trabajó como modista de “alta costura” y siempre desde esta opción de trabajadora  y desde la Fe participo en la JOC (juventud obrera católica) primero como integrante y luego como dirigente. Es desde esta plataforma de opción por el mundo obrero y de los pobres  siente su vocación y  llamada a ser religiosa y decide “como un camino de amor” seguir a Jesús en las  Misioneras de Jesús María y José, especialmente porque era una congregación pobre, inserta entre los pobres y con los pobres. Ingresa en el año 1961.                                                            

  En el año 1964 es enviada junto a tres hermanas más a la primera presencia misionera de las Misioneras de JMJ a AL, al norte de Chile, a Atacama, en el Puerto de Huasco de la diócesis de Copiapó.
Su trabajo evangelizador siempre estuvo ligado al mundo de los jóvenes, animando la pastoral juvenil y trabajando en el desarrollo de los talleres de promoción y  formación profesional  de la mujer joven. En Especial en Huasco y Santiago.

En el año 70 es enviada a una nueva presencia misionera que las Misioneras de JMJ han abierto en Santiago en la Pbl. San Gregorio de la comuna de la Granja, especialmente a acompañar a los jóvenes de la JOC. Aquí estaba cuando el 11 de septiembre la dictadura militar asumió el poder. En este tiempo se une a los movimientos sociales de defensa de la vida y de los derechos humanos de tantas personas que tuvieron que esconder en embajadas con un alto riesgo de ser detenidas.

En el año 76 en enviada a la Pbl. La Bandera a una nueva presencia de Iglesia y de vida religiosa en esta marginal población. Se nos envía  a anunciar la Buena Noticia de Jesús desde la cercanía y sencillez y a construir la comunidad eclesial, porque no había ninguna presencia de Iglesia en este gran sector de la población La Bandera.

En el año 91 es enviada junto a las hermanas Fuensanta y Ana María Arias a  abrir una nueva presencia misionera en el mundo rural y poblacional en Linares. 

Vuelve el año 93 a Santiago  y en 2006 es enviada a la comunidad de Vallenar; aquí acompañó  en la pastoral a la Capilla Santa Gema de la Parroquia de San José Obrero y  a los grupos de Asociados de nuestra Familia Misionera de JMJ de Huasco y Vallenar.


Debido a su deteriorada salud hace ahora un año pidió volverse a España para descansar y recuperarse; se animó a operarse de la columna y últimamente hace dos meses una operación de corazón por causa de su agotamiento y cansancio, debido al deterioro severo de dos de sus válvulas cardiacas. Aunque tuvo una recaída por edema pulmonar se estaba recuperando muy lentamente y con dificultad, cuando en la tarde de ayer 9 de septiembre del 2017 se desvaneció entre los brazos de algunas hermanas con las que estaba tomándose un café. Fue una muerte tranquila y sin sufrimiento la que le permitió vivir su Pascua y partir a la casa y al corazón de nuestro Padre Dios.
Consuelo tu comunidad de Vallenar damos  Gracias a Dios por tu vida entre nosotras y en  las presencias misioneras que compartiste tus dones y nos dejaste un rico legado.
TODA LA FAMILIA MISIONERA Y GENTE DE CHILE DE DECIMOS ¡¡¡GRACIAS!!! Y ¡¡¡DESCANSA EN LA PAZ DE TU DIOS!!!

sábado, septiembre 09, 2017

MARÍA, JESÚS Y JOSÉ COMO MODELOS DE NUESTRA FAMILIA MISIONERA.

    María ha sabido ser transparencia de la luz de Dios y ha reflejado los destellos de esa luz en su casa, la que compartió con José y Jesús, y también en su pueblo, su nación y en esa casa común a toda la humanidad que es la creación.
    En el Evangelio hemos escuchado la genealogía de Jesús (cf. Mt 1,1-17), que no es una simple lista de nombres, sino historia viva, historia de un pueblo con el que Dios ha caminado y, al hacerse uno de nosotros, nos ha querido anunciar que por su ...sangre corre la historia de justos y pecadores, que nuestra salvación no es una salvación aséptica, de laboratorio, sino concreta, de vida que camina. Esta larga lista nos dice que somos parte pequeña de una extensa historia y nos ayuda a no pretender protagonismos excesivos, nos ayuda a escapar de la tentación de espiritualismos evasivos, a no abstraernos de las coordenadas históricas concretas que nos toca vivir. También integra en nuestra historia de salvación aquellas páginas más oscuras o tristes, los momentos de desolación y abandono comparables con el destierro.
    La mención de las mujeres —ninguna de las aludidas en la genealogía tiene la jerarquía de las grandes mujeres del Antiguo Testamento— nos permite un acercamiento especial: son ellas, en la genealogía, las que anuncian que por las venas de Jesús corre sangre pagana, las que recuerdan historias de postergación y sometimiento. En comunidades donde todavía arrastramos estilos patriarcales y machistas es bueno anunciar que el Evangelio comienza subrayando mujeres que marcaron tendencia e hicieron historia.
    Y en medio de eso, Jesús, María y José. María con su generoso sí permitió que Dios se hiciera cargo de esa historia. José, hombre justo, no dejó que el orgullo, las pasiones y los celos lo arrojaran fuera de esta luz. Por la forma en que está narrado, nosotros sabemos antes que José lo que ha sucedido con María, y él toma decisiones mostrando su calidad humana antes de ser ayudado por el ángel y llegar a comprender todo lo que sucedía a su alrededor. La nobleza de su corazón le hace supeditar a la caridad lo aprendido por ley; y hoy, en este mundo donde la violencia psicológica, verbal y física sobre la mujer es patente, José se presenta como figura de varón respetuoso, delicado que, aun no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de María. Y, en su duda por cómo hacer lo mejor, Dios lo ayudó a optar iluminando su juicio.( Estrato del discurso del Papa Francisco en Colombia)